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sábado, 17 de marzo de 2012

Tarta KitKat y M&M's y otro aggiornamento de blog



La tarea de actualizar el blog me persigue tanto a veces que me
estresa. Me sucede últimamente que cuando dejo algo a medias o pendiente de hacer, me persigue un malestar incesante que se apropia de mi sueño, de mi apetito y de mi conducta, impidiendo llevar a cabo las cosas que normalmente suelo hacer. He llegado a sentir en mitad de una noche de preocupación ese nerviosismo similar a esas mariposas que fluyen por nuestro sistema digestivo cuando nuestras hormonas se imponen y deciden contra voluntad que ha llegado el momento de ruborizarse ante el estímulo físico y químico que produce el 'amor'... Sí, es un entrecomillado intencionado.



Por eso me resulta curioso que algunos conciban este mini e
spacio culinario-retahílas como un diario personal... ya que no es, ni de lejos, una crónica de mi cotidianeidad ni me supone una obligación, a pesar de todo el agobio que me genera cada vez que tengo en mente un post. Dios, si esto fuera un diario seria caótico.. probablemente tendría una paga por bipolaridad o tal vez sería más lúcida, ya que podría releer mis desvaríos e intentar suavizarlos (ojo, que no
eliminarlos, eso ya lo he dado por perdido).





En c
ualquier caso, está claro que algo no vabien y me jode muchísimo que sea culpa de un mineral. ¿Quién se habrá llevado el que a mí me falta? Probablemente mi madre, que es de quien más quejas recibo, con lo cual doy por seguro que se ha apoderado de las reservas de litio de todas las generaciones posteriores, al menos de las que de mí desciendan...





En este post no hay receta. Cada vez que experimento algún tipo de decoración me gusta utilizar de base el 'Gateau au chocolat', así, si sale mal, al menos estoy segura de que sabrá bien.




La idea de la tarta de KitKat la tomé prestada cua
ndo se acercaba el cumple de Tom, uno de los niños que cuidé durante mi estancia en Vers Pont du Gard, Francia. Todavía recuerdo su asombro cuando por la mañana abrió la puerta del frigo y vió su enorme pastel de dos pisos que, sin duda, causaría la envidia sana entre los amigos.




Os podéis imagina
r mi regocijo ante su expresión atónita.. solo con eso mi regalo era mayor que todos los que él pudo recibir. Decidimos entre su madre y yo prepararle un cumpleaños inolvidable: ella contrataría un espectáculo de magia protagonizado por un bellísimo portugués políglota de ojos verdes e hipnóticos, tez blanquecina y pelo rudo de ébano; y yo me encargaba de toda la merienda.




Entre cacharros, delantales sucio
s y dedos ajenos que en un despiste se sumergían en cualquier masa a modo de cata pasé la víspera haciendo madeleines, cookies, bombones.. y su pastel. Acabé tan harta de abrir y colocar minuciosamente KitKat's que no se me ocurrirá volverlos a probar.. mientras lo recuerde. Y ni qué decir de los M&M's, que nunca me gustaron..



Tom & Yo


Tom & Gordon


Á bientôt, peut-être..

miércoles, 12 de octubre de 2011

MOUSSE DE CHOCOLATE BLANCO y FELIZ CUMPLEAÑOS.


DECEPCIÓN: EL FIN DE UNA ÉPOCA DORADA.

Si se hiere no es amor, donde cabe la traición no entra la familia y dicho ésto, hablar de amistad suena a cachondeo ya.. pero voy a hablar.Hacía meses que me había obligado a modificar ligeramente mi concepto sobre la amistad, pero nunca se está lo suficientemente preparado para el shock que supone el hecho de que, en menos de una semana, qué digo! Más concretamente en cuestión de horas una tenga que replantearse sentimientos tan arraigados como el amor, la familia y la amistad. En definitiva, lo que viene a ser la confianza, sea cual sea su procedencia.




Me gustaría poder transferir a los ingredientes esta mezcla de vacío, desengaño y traición para que pudiéseis probar el sabor de mi tristeza.




Sé que hoy, al huracán de mi indignación, mañana le seguirá elrecuerdo. Ese recuerdo nostálgico de aquellos momentos en los que imperaba esa necesidad común de que cuantos más fuésemos, mejor.




Y pasaba el tiempo y, aunque comenzábamos a desvincularnos un poco por las obligaciones y las circunstancias, lo esencial se mantenía. Pero el día menos esperado, así, de pronto, y a raíz de hechos que a priori se suponían que iban a ser mitigados por la misma antigüedad de las relaciones, todo cambia vertiginosamente, creándose un círculo privado y exclusivo que a día de hoy, aún no logro entender.




Este año ha sido un año largo de despertares súbitos, en los que he podido comprobar que, efectivamente, la hipocresía es una habilidad de dominio popular pero que duele infinitamente más si encima se le añade el plus de parentesco consanguíneo.




Estoy jodida, sí. Pero contenta. Sobre todo de entender de nuevo ese 'darse cuenta' tan importante del que tanto habla Bucay. Tengo la sensación de que voy a marcharme de Españá justo en el momento adecuado, con las circunstancias propicias para poner fin a esta época de mi vida sin que duela demasiado. Pero con un completo equipaje emocional de lecciones aprendidas, de resignación hacia una época que parece oxidarse sin que yo pueda remediarlo y, sobre todo, con la certeza de que, si no siempre mis palabras han sido oportunas, al menos tengo la tranquilidad de no haber actuado NUNCA con hipocresía. Hace ya mucho tiempo que me dio por ser honesta.




Como diría Cárlos Goñi, de Révolver, en la canción de odio:

" Qué le voy a hacer si con razón o sin razón, aunque tú me des la vuelta... tengo el mismo corazón"








Pero siempre hay alguien que se salva: FELIZ CUMPLEAÑOS, MARTA.





  • MOUSSE
  • 90 Leche
  • 90 Nata para montar
  • 45 de Yemas
  • 30 de Azúcar
  • 5 hojas de gelatina
  • 400 de chocolate blanco
  • 750 de Nata para montar



  • 1) Hidratar la gelatina en agua fría.
  • 2) Derretir el chocolate al baño María o microondas.
  • 3) Montar la mayor cantidad de nata y reservar en el frío.
  • 4) Hacer una crema inglesa con la nata restante, la leche, el azúcar y las yemas. Disolver la gelatina aquí
  • y verter sobre el chocolate.
  • 5) Incorporar la nata montada e integrar.

jueves, 4 de agosto de 2011

Mousse de chocolate



Continúo con la actualización del blog, y con esta receta me desprendo de tres creaciones distintas que, como decía en la entrada anterior, vengo arrastrando desde Navidad. Se trata de la mousse de chocolate que aprendí a hacer en la Escuela de Hostelería y que, sin duda, es la mejor que he probado. Es laboriosa, pero merece la pena ensuciar toda la cocina. Ahora la hago con mucha más destreza, pero recuerdo que la primera vez que la hice en casa me quise morir...literalmente. No estaba segura si había tomado nota bien de la receta y mucho menos aún del procedimiento... y el resultado fue desastroso: claras pegadas por el suelo, nata montada hasta en la campana y delantal para tirarlo de tanto chocolate..


Estas versiones individuales las hice en moldes de muffins de silicona que, después de haber sido congelados, son muy fáciles de desmoldar.



También fue el relleno del tronco que hice para Navidad, como interior de un enrollado genovés de chocolate.



Y varias veces más en un par de tartas para ocasiones especiales y por encargo, que aún estoy esperando que me paguen, por cierto...






Esta mousse está compuesta de nata montada, chocolate, pasta bomba, merengue italiano y gelatina para asegurar la consistencia. Los pasos se hacen en este orden y se van incorporando unos ingredientes a otros en el orden inverso.

Ingredientes

  • 375 de nata
  • 200 de chocolate al 62%
  • 60 de yemas
  • Almíbar de 121º con 95 de azúcar y 30 de agua para la pasta bomba
  • 100 de claras
  • Almíbar de 121º con 50 de azúcar y 20 de agua para merengue italiano
  • 12 gr de gelatina

  • En primer lugar hidratar la gelatina en abundante agua con hielo y reservar.
  • Semimontar la nata y reservar en frío.
  • Fundir el chocolate en intervalos de 20'' en el microondas para que no se queme. Reservar a temperatura ambiente.
  • Montar las yemas hasta que blanqueen y doblen su volumen y montar las claras también. A la misma vez los almíbares deben estar ya en el fuego para incorporar rápidamente cada uno donde corresponde. La gelatina la diluimos en una pequeña parte del almíbar de las claras.
  • Incorporar la pasta bomba al merengue italiano, seguidamente el chocolate fundido y por último la nata semimontada. Mezclar, rellenar los moldes que se deseen y al congelador. Esta mousse gana mucho si se congela y si es de un día para otro, mejor. Las medidas son para un molde de 20cm y un par de individuales de moldes de muffins de silicona.

viernes, 22 de julio de 2011

Tiramisú y aggiornamento del blog




Decía Pitágoras que con orden y tiempo se encuentra el secreto de hacerlo todo, y de hacerlo bien. No sé si solo lo decía ( ya se sabe que del dicho al hecho hay mucho trecho) o, de lo contrario, le sucedía como a la gran mayoría de los mortales que casi involuntariamente guiados por la vagancia dejamos para mañana lo que podemos hacer hoy. Es, penosamente, mi caso.

Cientos de recetas se me acumulan desde Navidad y no encuentro el momento para darles salida. Menos mal que esta mezcla de apatía y flojera de vez en cuando me da respiros como éste.





Hace pocos días encontré una nota escrita de un día desolador como el paisaje de Hiroshima. Mi sentido del masoquismo aumenta tan vertiginosamente en estos días que no se me ocurre nada mejor que zambullirme en mi cajón de los recuerdos REAL rescatando toda clase de documentos que certifiquen la existencia de un estado de ánimo similar en otras épocas. Paradójicamente, esto me alivia bastante.




"Esta mañana he roto con mis obligaciones. Me he levantado a la misma hora, seguramente me habré duchado con el agua a la misma temperatura de siempre, la rugosidad de la toalla con la que me seco ha vuelto a producirme estigmas en la piel y los cien gramos de cereales con fibra han surgido su efecto antes de irme. Hasta aquí como una mañana cualquiera. He abierto el garaje, he esperado a que se apague la luz del contacto del coche tras haber introducido la llave y me disponía a salir a prisa. Pero no.
Seguramente esta ansiedad que me perturba hoy ya estaba presente de alguna manera desde antes de levantarme. Agradezco y valoro profundamente la asistencia opcional de mis obligaciones en estos días en los que no sé qué clase de corte circuito se producirá para que en cuestión de segundos, mi día cambie. Tal vez alguna melodía en la radio acompasada con el color ceniza del cielo hayan sido suficientes. Desde siempre, o mejor dicho, hasta donde alcanza mi memoria, sino con más intensidad con más frecuencia, esto me viene sucediendo. Así que he pasado la mañana en mi pequeño paraíso verde al aire libre y solitario donde suelo perderme cada vez que lo necesito. Sin más compañía que una manta sobre el césped, un libro y una libreta, han pasado las horas. Las letras a tamaño 10 ha vencido mi vista y me he quedado dormida hasta que el sol de la 1 menos cuarto ardía sobre mi cabeza. Me he despertado con la piel tibia como cuando te pasas un día de domingo entero metido en casa sin quitarte el pijama. Aún tumbada, he pensado en tí, y con la fuerza de un suspiro te enviado un beso que no sé si habrás recibido. Lo más cerca que podía tener de tí en ese instante era la resaca tras haber leído anoche aquel e-mail que me enviaste. Tus palabras han precipitado en mí una brusca necesidad de tí, y me he sentido vacía."






Esta noche me sumo al placer que produce rever una película que te haya fascinado. Al mencionar 'Hiroshima' ha venido a mi cabeza la maravillosa historia de Hiroshima, mi amor. No es que me guste especialmente el cine en blanco y negro, pero reconozco que la ausencia de efectos me hace prestar más atención a cada palabra, a cada gesto, a cada escena. Este de a continuación es un fragmento precioso en versión original.







Bizcocho de chocolate en microondas

  • 2 huevos
  • 25 gr de harina
  • 25 gr de cacao en polvo
  • 50 gr de azúcar


  1. Batimos con las varillas eléctricas el azúcar con los huevos, hasta que doblen volumen.
  2. Añadimos la harina con una espátula, envolviendo con cuidado para que no se baje.
  3. En un molde engrasado que pueda meterse en el microondas vertemos la preparación y horneamos dos minutos y media a máxima potencia. Dejar que entibie y empapar con licor de café.


"Hay que evitar pensar en esas dificultades que presenta el mundo. Porque sino sería completamente irrespirable"

Núcleo de crema inglesa de café gelificada

  • Molde de acero inoxidable redondo de 18 cm
  • 225 ml de nata
  • c/s de café
  • 70 gr de yemas
  • 70 gr de azúcar
  • 1 y 1/2 cola de gelatina


  1. Hidratar la gelatina en agua fría. Reservar. Disponer el molde de acero sobre una bandeja cubierta de papel vegetal. Reservar.
  2. Mezclar el azúcar con las yemas con las varillas. Hay que remover para que el azúcar no cristalice. Reservar.
  3. Infusionar el café con la nata hasta que llegue a ebullición. Verter 1/4 parte sobre la mezcla de azúcar y yemas, removiendo con las varillas. Hacemos equilibrio de temperatura incorporándola a la infusión restante. Calentar lentamente a fuego medio sin cesar de remover. Estará lista cuando podamos comprobar con nuestra espátula de remover que ésta está 'napada'.
  4. Volcar a un recipiente a través de un colador donde estará nuestra gelatina.
  5. Mojar el aro en crema y sellar un par de minutos en el congelador. Esto es para que no se nos salga el resto de crema restante que irá dentro del aro. Llenar y al congelador.



"Dentro de unos años, cuando te haya olvidado, y que otras historias como esta por la fuerza de la costumbre todavía ocurran, me acordaré de tí como el olvido del amor en sí. Pensaré en esta historia como en el horror del olvido."


Mousse de queso mascarpone


  • 270 ml de nata
  • 200 gr de queso mascarpone
  • 40 gr de yemas
  • Almíbar de 121º con 50 gr de azúcar y 20 gr de agua
  • 4 hojas de gelatina
  • molde de 20 cm de acero inoxidable


  1. Semi-montar juntas la nata y el queso mascarpone y reservar en frío. Hidratar también la gelatina en agua fría.
  2. Pasta bomba: montar las yemas hasta que doble el volumen y reservar. Hacer un almíbar con el agua y el azúcar hasta que alcancen los 121º y deshacer la gelatina en él. Incorporar en hilos muy finos el almíbar a las yemas sin dejar de batir con las varillas, este paso es muy importante o de lo contrario se nos cuecen las yemas si vertemos de una vez el almíbar sobre ellas debido a la temperatura.
  3. Incorporar la pasta bomba a la nata cuando ya estén tibias para que no se nos baje.


Montaje

El diámetro del corte del bizcocho de chocolate deberá ser de la misma medida de la mousse de queso. Montaremos la tarta al revés, es decir; el molde de 20 cm lo disponemos sobre una bandeja con papel sulfurizado y vertemos la mitad de la mousse de queso, a continuación pondremos el núcleo de café ya desmoldado pero aún congelado y después el resto de la mousse sin que rebose para terminar con la base de bizcocho. Es necesario congelarla para poder desmoldarla mínimo de un día para otro. Transcurrido este tiempo retiramos la película de papel sulfurizado y desmoldamos con ayuda de un soplete de cocina los bordes del aro con mucho cuidado para que no se derrita. Espolvorear con cacao en polvo y decorar al gusto.


domingo, 24 de octubre de 2010

Tarta Alaska



... es decir, quemada por fuera, y helada por dentro. Tal y como puede ser el estado en que te encuentres un corazón calcinado por enjambres emocionales. Incluso después de la tormenta... y a pesar del paso del tiempo. Sería entonces una helada por evaporación, provocando una pérdida de calor extremo que causa dejadez, apatía, pesadumbre...



Cuando la desilusión llama a nuestra puerta se produce una inversión térmica del corazón que, tal y como dice Sabina, nos lo deja 'cerrado por derribo'. A veces, por mucho más tiempo del que cabría esperar.


Cuando algo nuestro intacto
se funde y me confunde
-somos uno en dos partes
que sufren por su cuenta-,
desesperadamente algo nuestro se busca
sin ayuda de nada algo nuestro se encuentra.

La unión se realiza,
la ausencia no atormenta,
el dolor se desmaya,
el silencio se expresa
-cuando el amor no dice
la única palabra
está escrito el poema-.

Alto profundo es esto que nos une,
esto que nos devora y que nos crea;
ya se puede vivir
teniendo el alma
cogida por el alma
del que esperas;

pena es tener tan sólo una vida
-sólo una vida es poco
para esto
de querer sin recompensa-.

"GLORIA FUERTES"



El sitio más caliente durante la helada es nuestra propia memoria. En ella, y con ella, reproducimos nuestros instantes de felicidad favoritos, a pesar de que sean pasados y lejanos ya...Estas vias de escape se producen si la pérdida de calor es más grande cuando las noches son oscuras. Justo cuando en lo confuso de la opacidad de la noche confundes una farola con la luz de la luna.


"Solo cuando alguna vez te has bronceado bajo un manto de estrellas, eres capaz de distinguir el calor de invernadero."




Qué necesitas:
  • 1 plancha de bizcocho
  • 1 barra de helado (al gusto)
Merengue francés:
  • 225 gr de claras de huevo
  • 175 gr de azúcar glass
  • Una pizca de sal.
Semimontar las claras de huevo y añadir el azúcar junto con la sal en forma de lluvia

Montaje
  • Cortar la plancha de bizcocho de la misma medida que el ancho de la barra de helado. Yo lo he empapado con un almíbar denso de vainilla y canela, y a continuación he superpuesto el helado. Cubrir con el merengue francés y quemar con el soplete. Decorar al gusto.


Pero, a pesar de esta gelidez, es posible transpirar. Tu evocación enciende mis sentidos.


Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
que se esparce en la noche
por el glacial desierto de mi alcoba.
-Yo quisiera ser ángel y soy loba-.
Yo quisiera ser luminosamente tuya
y soy oscuramente mía.



jueves, 9 de septiembre de 2010

Tarta de Golosinas Hello Kitty

Mi primera tarta de golosinas y tiene que ser precisamente de Hello Kitty... este curioso aborrecimiento no se trata de una mera manía. Esto, como todo, tiene su trasfondo. Se trata de la adulación excesiva de una de mis amigas por esta mimosa gatita sin boca. Hasta tal punto, que se ha hecho su propia habitación Kitty independiente de su dormitorio, y tiene previsto y pensado hacer en su futura casa una piscina con su misma forma incluyendo tres escaleras y tres rampas a cada lado para asemejar los bigotes de la gata... En fin, que estoy muy harta. Y me negué a hacerle su pastel Kitty... pero me dió pena el dia antes porque aparte de que encargaron uno en una confitería, querían hacerla sufrir con una tarta de cartón previa de la Pucca (a la cual ella detesta). Y me conmovió tanto la idea de que jamás me perdonase que a última hora la acabé por arriesgarme con una de chuches que jamás había hecho... Recopilé información, y éste fue el resultado...



Chula, ¿verdad?




¿Qué necesitas?

1) Poliespan

2) Papel de regalo


3) Fiso


4) Palillos de dientes


5) Muchas, muchas, gominolas!


6) Tijeras


y...


7) ¡Paciencia!





mirad su cara, jajaja...



¡FELICIDADES, MARTA!

martes, 17 de agosto de 2010

Tarta helada de chocolate, toffee y nata


Adoro las mariposas. Las novias las liberan el día de su boda como deseo de felicidad. Igualmente, nos alegran el paseo en una tarde de primavera con su incesante revoloteo y, cuando los días cálidos tocan su fin, ya ni siquiera rasgan el aire sus alas. De pequeña, las solía pintar con frecuencia; de todos los tamaños, de infinitos colores, de formas varias... No sé si el significado de esta fijación se debe al embelesamiento repentino ante tanta belleza de festival cromático o si quizás la explicación, en un ámbito más profundo, tuviera que ver con la metamorfosis de la oruga en el resultado final, es decir, los cambios drásticos que sufre hasta llegar a ser una radiante y liviana mariposa...



Si ahondas en su simbología, encontraras tantas interpretaciones como afluencias artísticas. La representacion que más me gusta es una en concreto referente al tema del amor. Aquí, Cupido aparece atormentando a una mariposa, es decir, al ALMA.


De este manejo y allanamiento del corazón nacen las ansiedades que aceleran los latidos del corazón, los ojos entornados ante la inminencia de un beso y los ímpetus irrefrenables.. El sentimiento universal que acompaña a todo el mundo de forma constante y que encontramos por sorpresa. Ahora sí, después de este dislate, dejo aquí la receta...


Ingredientes


Para la base
200 gramos de Oreo sin el relleno más ocho galletas para la cobertura, 75 gramos de mantequilla, 500 ml. de nata, 100 gramos de azúcar, unas gotas de esencia de vainilla.
Para el Toffee
150 gramos de azúcar moreno, 70 gramos de agua, 1 c/c d, 50 gramos de mantequilla y 100 gramos de nata líquida para montar.
Para el Ganache
250 ml. de nata para montar y 250 gramos de chocolate al 70%.

Elaboración

Prepara un molde desmontable, cubriendo la base con papel vegetal, después facilitará el paso a una bandeja de presentación.

Abre las galletas y retira el relleno reservándolo para la presentación, tritura los primeros 200 gramos de galletas hasta hacerlas polvo, añade a continuación la mantequilla a temperatura ambiente y mezcla bien. Cubre la base del molde con esta mezcla presionando bien y procurando dejar una superficie lisa y nivelada. Introduce el molde en el congelador.

Monta entonces la nata con el azúcar y la esencia de vainilla, recuerda que la nata debe estar bien fría para que monte bien, incluso a veces es recomendable que el recipiente en el que la vas a montar esté también frío de la nevera. Vierte la nata sobre la base de galleta dejando de nuevo una superficie lisa y vuelve a introducir el molde en el congelador.

Prepara el toffee, pon en un cazo la mantequilla a fuego lento y déjala fundir, retira la espuma que quede en la superficie. Mientras tanto pon en otro cazo el azúcar y el agua, cuece a fuego medio sin remover hasta obtener un almíbar.


Feliz cumpleaños, Irene!

Fuente:

http://www.gastronomiaycia.com/2009/08/24/tarta-helada-de-chocolate-toffee-y-nata/

lunes, 17 de mayo de 2010

Tarta Flamenca




Cinco meses hacía ya que no tocaba el fondant...y es que me da muchisima pereza tener que pelearme obligatoriamente con un pedazo de masa hasta que quede liso y resplandeciente. Realmente un rodillo y amasar me saca de quicio. Pero el sábado pasado le eche paciencia. importa ver una vez más. Con eso, paciencia y alguna que otra tila elaboré la tarta para romería de este año. Supongo que como realmente no me gusta esa fiesta pues necesitaba algo con lo que distraerme. El bizcocho era de vainilla, bastante compacto, pero no es el MSC (Madeira Sponge Cake). Además utilicé colorante azul y rosa para darle color... y me salió verde. :) El relleno es falsa trufa, es decir, nata montada con cacao en polvo, y no le he añadido azúcar. Realmente no lo necesitaba y no quería que resultara demasiado empalagosa junto con el fondant de nubes, que ya de por sí lo es. Además tengo por aquí a una pequeño gorrioncillo diabético al que debo cuidar, por eso añadí edulcorante líquido al bizcocho, en vez de azúcar. Pido perdón por no estar las fotos muy elaboradas, pero se las hice con prisa ya estando en pleno día de Romería.







Ingredientes para 1 plancha de bizcocho (se necesitan dos)

400 grs de harina de respostería 6 huevos 4 cucharadas de mantequilla fundida Extracto de vainilla líquido (al gusto) Edulcorante líquido (un chorreón) 2 sobres de levadura química

Por el tema de los colorantes que añadí, hice en dos veces cada plancha, es decir: 200 grs de harina, junto con 3 huevos... Simplemente hay que desleir la levadura en la harina y se tamiza. Se añaden los huevos, la vainilla, el edulcorante y la mantequilla. Cubrí la misma bandeja de horno con papel vegetal y vertí la mezcla sobre ella. Introducir en el horno previamente calentado no más de 100º, pues este bizcocho se hace bastante rápido. Repetir el procedimiento para la otra plancha. Para los pechos utilicé exactamente la misma masa de bizcocho, por lo que necesité luego hacer un poquito más de masa. Se engrasan las tazas con mantequilla y harina y se cuecen a media potencia los bizcochos en el microondas. Ojo con no tapar los recipientes que rebozan! Para el relleno utilicé 1 litro de nata para montar y una vez montada la volqué en un bol grande y fui añadiendo cacao en polvo. La cosa está en ir probando y darle el punto de chocolate según el gusto de cada uno. El paso a paso del fondant de nubes mejor os lo dejo a manos de Morgana :) El color de la piel se consigue con el fondant de nubes añadiendo cacao en polvo y rebajando el azúcar glass, pues el chocolate reseca bastante la masa.

Fondant de nubes


Éstos son los pechos...pongo mi mano para que os hagáis una idea del tamaño




Calando para el almíbar



El relleno de trufa





Boceto...



Dejando endurecer el fondant.




Y todo a media luz..